¿A quién le pertenecen los libros?

Estoy haciendo un curso de Crítica Literaria Feminista en la PUC con la destacada crítica Patricia Espinosa. El curso, en general, y la profesora, en particular, han sido tremendamente inspiradoras. Nos ha impulsado a escribir crítica literaria con enfoque de género aunque al principio no seamos las mejores, aunque tengamos mucho que aprender aún.

Inspirada por sus palabras decidí escribir una crítica con enfoque de género que pueden leer en Comiqueros. El tema es que a la editorial no le cayó nada bien. Sin embargo, esto me impulsa a seguir haciéndolo porque si les molestó tanto es que algo debo haber hecho bien.

Sin embargo, no me interesa centrarme en esa polémica ni en lo que me dijeron, si no que tengamos otro tipo de discusión.

¿A quién le pertenecen los libros?

Sabemos que los libros tienen una autoría, una persona que los escribe, no pueden salir de la nada. El problema es que muchos autores tienen una actitud paternalista con sus obras y esto les nubla la visión. ¿Aceptarías que alguien hablara mal de tu hija/o? Sé que no, bueno, a los autores les pasa lo mismo con sus libros.

El tema, es que cuando un autor decide publicar un libro debe dejar de lado este paternalismo, porque el libro deja de pertenecerle. Sigue siendo el autor, no hay duda, pero el libro publicado ya no es suyo. No es de las editoriales, ni de las distribuidoras, ni de las librerías. Los libros son de los lectores. Un libro pertenece a cada lector.

Los derechos de los lectores

El lector tiene un derecho. Tiene derecho a que le guste el libro o a que no le guste. Y el autor no puede hacer nada al respecto. El lector tiene otro derecho, tiene derecho a interpretarlo de la manera que sea. Quizás lo interprete de una manera muy distinta a lo que quiso decir el autor, pero es su interpretación y es válida. Porque cada lector lleva a cuestas una vida, una experiencia, un momento de lectura que son únicos.

El lector tiene otro derecho: tiene derecho a opinar. Y tiene derecho a hacer pública esa opinión si se le da la gana. Los lectores tenemos derechos a criticar y a decir cuando algo nos gusta o no nos gusta y damos nuestras razones.

La escritora Francisca Solar en más de una ocasión ha dicho que no existen malos libros y buenos libros. Existen libros que te gustan y libros que no te gustan. Y eso está perfecto. Y los escritores tienen que saber aceptar eso. Porque ningún libro puede convencer al 100% de los lectores.

El derecho de los autores

Por supuesto que los autores también tienen derechos. Primero, a escribir lo que quieran. Si consiguen una editorial que los publique, genial. Si deciden hacerlo como una autopublicación, bien también. Y en estos tiempos hay un tercer derecho que es más fácil de llevar a cabo: el derecho a réplica.

Hoy en día es muy fácil para los escritores y editoriales replicar los malos (y buenos) comentarios. Pero llega un punto en el que ya dan pena. Producto de la crítica que escribí le hablaron directamente a mi «jefe» y también me dejaron un comentario en Goodreads, la verdad es que sinceramente para mí más que arreglarla es seguir llorando por algo que no tiene sentido.

Por lo tanto los autores tienen que dejar ir sus obras, aceptar las opiniones discordantes y superarlo. Tienen que entender que las críticas vienen de las opiniones de quienes las escriben y que ninguna crítica es la verdad absoluta sobre un libro. Hay muchas cosas que me dijeron que no tienen sentido y que demuestran que no me conocen, pero yo no voy a contestar a sus comentarios porque no vale la pena darles más de mi tiempo.

Yo voy a seguir escribiendo críticas con enfoque feminista, porque esto me ha demostrado cómo al machismo le molesta que hablemos de estos temas. Atrevámonos a incomodar, la lucha contra el patriarcado no puede detenerse.

*La idea general de este texto es de Patricia Espinosa, pero no puedo estar más de acuerdo con ella.

¡Te invito a dejar un comentario para que generemos discusión!

Claudia Pino:

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